martes, 3 de agosto de 2010


Perdóname. Sé que esta escena es intolerable y que tienes mucha paciencia, pero, entiéndeme, sufro, estoy muy mal. Este hilo es el último que nos sigue uniendo...

jueves, 4 de marzo de 2010



I never knew perfection ‘til I heard you speak, and now it kills me. Just to hear you say the simple things.


Now waking up is hard to do and sleeping’s impossible too. Everything’s reminding me of you..
What can I do?

miércoles, 9 de diciembre de 2009

quiero decirte que si has decidido ausentarte, abandones tus presurosas vueltas con la dulce brizna de cada nuevo día.

martes, 8 de diciembre de 2009

"Porque he aprendido que mis estados de preestallido no siempre conducen al estallido. A veces terminan en una lúcida humillación, en una aceptación irremediable de las circunstancias y sus diversas y agraviantes presiones. Me gusta, sin embargo, convencerme de que no debo permitirme estallidos, de que debo frenarlos radicalmente so pena de perder mi equilibrio. Salgo entonces como salí hoy, en una encarnizada búsqueda al aire lire, del horizonte, de quién sabe cuántas cosas más. Bueno, a veces no llego al horizonte y me conformo con acomodarme en la ventana de un café (..)"

sábado, 5 de diciembre de 2009

"Las personas pasan por crisis, pero crisis que son impredecibles, que tienen que ver con el vivir, con el existir, uno no puede manejarlo todo."
Nena tendría que agarrarte de los pelos y arrastrarte hasta las puertas del cielo y que veas que no hay un viejo bueno esperando para darte consuelo.




Nena que fueras la primera que supieras qué frio puede hacer en primavera, y bajemos al infierno tan caliente y tan prohibido, y que veas que no es nada divertido.

Nena que veas que existe, pero que es otro lugar tan triste ~

martes, 20 de octubre de 2009


No sé que destrucción cumples aquí,
en este cauce de caminos donde el pecho es una calavera de vaca en polvo
bajo nubes pesadas como epitafios de solemnidad.
Sé que me arrancas cosas, que paseas
semejante a una hormiga colérica despojando alacenas y emblantes,
los recuerdos surtidos en sus frascos,
los vientecitos de nostalgia.
Y pasa que te odio, que reclino la frente en tu guadaña de cristal para humillarla y detenerla,
oh ladrona de estampas, de seguras
correspondencias que dormian a salvo de mudanza,
de mi pasado, esa pared que me servía de chaleco y mayordomo.

(Si me vacías tanto, ¿Volverás
con la primera brizna?
Si te dejo robarme los herbarios resecos,
¿Pondrás, urraca azul, la piedrecita
que funda el juego y lo levanta a música?)